28/11/12

La opacidad y la transparencia


Alfonso Rangel Guerra ha publicado un nuevo libro. Por un momento ha dejado reposar sus escritos, lecturas y reflexiones sobre su autor preferido: Alfonso Reyes. 

En su nueva publicación titulada La opacidad y la transparencia. Una reforma política con participación ciudadana, nos entrega una propuesta de cultura democrática haciendo un llamado a hacer realidad la posibilidad de la horizontalidad del poder político, acortando la distancia entre el gobierno legalmente constituido y la ciudadanía, para ello, le apuesta a la participación ciudadanía como el factor determinante para consolidar nuestra vida democrática y la transparencia en los procesos electorales.  

Según el autor, “No se trata de ofrecer un estudio riguroso de la realidad de la política nacional. Por el contrario, se intenta exponer aquí un conjunto de problemas de interés político y social, patentes y expuestos a la vista de todos, y sobre lo que es necesario insistir para que se despierte la conciencia ciudadana y se analice públicamente”.

El texto contiene 10 capítulos. Que van desde el punto de vista del autor sobre temáticas que tienen que ver con las fortalezas y debilidades de la democracia mexicana, la opacidad y la transparencia, las campañas para elegir candidatos, el ejercicio del cargo de Presidente y su evaluación por el Poder Legislativo, el plebiscito, la Procuraduría de los derechos políticos de los ciudadanos entre otros temas más.

Lo valioso del texto de Rangel Guerra son indudablemente sus propuestas. He aquí algunas de ellas:

1.- La legalización de la transparencia en las candidaturas. Que el candidato no sólo manifieste su deseo de contender por una candidatura, sino que se establezca en la Ley los mecanismos para que se demuestre su capacidad y su honestidad para ejercer la responsabilidad del puesto.

2.- Qué el candidato durante su campaña exponga claramente los “qué” y los “cómo” de su programa de acción.

3.- Reducir los gastos de campaña y trasparentar más rigurosamente tales gastos.

Estas tres propuestas parten del hecho de que los ciudadanos tienen el derecho de juzgar el desempeño de la función pública, por lo tanto, también tienen el derecho de juzgar las acciones propuestas por los candidatos.

4.- Para la elección de candidatos a la Presidencia de la República deberá realizarse una elección interna que determine una expresión mayoritaria. Por consiguiente, ya no más candidaturas de unidad ni dedazos o imposiciones. El elegido deberá presentar su programa al IFE y definirlo de acuerdo a las normas que se establezcan, así como presentar previamente a su equipo de trabajo.

5.- Se propone evaluar  cada año el desempeño del Ejecutivo a través del Poder Legislativo.

6.- Se propone el ejercicio del plebiscito para ratificar o remover a mitad de su periodo a los titulares  de los tres niveles de gobierno.

7. Por último se propone el establecimiento de una Procuraduría de los Derechos Políticos de los Ciudadanos como la autoridad responsable de actuar, en apoyo de los ciudadanos inconformes con el desempeño de ciertos funcionarios públicos. Sería un organismo autónomo como son el IFE y el TRIFE.

Alfonso Rangel Guerra invita a los lectores no sólo a que analicen sus propuestas, sino a entablar un diálogo  argumentativo que permita motiva a la ciudadanía a participar más activamente en la vida pública, y al igual que la filósofa judía Hannah Arendt, nos recuerda que la política democrática tiene a la pueblo como su origen y trascendencia. He aquí un texto que vale la pena analizar.


En uno de los primeros días de diciembre 2012 se presentará en Hermosillo, en el Centro de las Artes UNISON. 

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